Ninguno de ellos lo estaba, ninguno estaba preparado para los pruebas venideras.
Muchas veces ellos se burlaron de la vida, ahora la vida había decidido que era tiempo de burlarse de ellos.
Erase una tarde de verano cuando ellos caminaban a la orilla del mar en aquella playa, su playa, llena de tantas lágrimas y recuerdos que luego de un tiempo fueron guardados y encerrados con candado en la memoria de ella.
Ella pensaba en los hermosos que habían sido los últimos 6 meses con él, con él a su lado acompañándola en cada momento, en cada instante, día a día, ella sabía que siempre lo amaría.
Él en cambio, pensaba en aquel día, en esa misma playa, en que había decidido ser egoísta.
Aquella misma mañana recibió con temor una llamada… una llamada del pasado, de aquel pasado que tanto quiso evitar & olvidar, a pesar de que sabía lo imposible que podría llegar a ser.
Él aún no tenía el suficiente valor como para contarle a ella lo sucedido en aquel tiempo, aún se odiaba día a día por ello y sabia que ella lo odiaría incluso más que el mismo cuando la verdad se presentara en su cara, porque si, tenía que enterarse, él ya no podía seguir escondiendo más aquel oscuro secreto, la culpa lo calcinaba poco a poco por dentro, cada día al ver su sonrisa sincera la desesperación y la culpa eran peores, ellas eran su fiel compañía cada día, hora a hora, minuto a minuto.
Ella lo amaba a pesar de todo el daño que él le había causado con su marcha, ella lo amaba, como se ama solo una vez en la vida, mas sabía, sabía que algo no estaba bien, la persona que volvía a ella luego de un año entre armas de fuego no era la misma que quien la dejo una vez por servir a su país.
Sabía que él no era el mismo, sabía que escondía algo oscuro, mas su personalidad avasalladora se veía reducida a cenizas frente a la mirada azul de la persona que amaba, cada vez que intentaba hacerlo hablar no hacía más que balbucear mil palabras de rosas y amores pasados, sin embargo ella sabía, sabía que él no quería que supiera, sabía que saber le haría daño, sin embargo sabía que el daño ya estaba hecho y que como muchas otras veces en la vida no quedaba ninguna otra opción más que afrontar las consecuencias de sus actos, de los actos de ambos.
Ambos sabían que ese era el momento exacto, en aquel lugar donde muchas otras palabras fueron dichas tiempo atrás, mas ninguno de ellos se atrevía a comenzar aquella dura conversación que sabían los dañaría.
Te preguntaras porque si ambos sabían no simplemente lo dijeron?, solo déjame explicarte que pensar en él pasado para ellos no era fácil, él, él simplemente había cometido un error, sin embargo cada acto conlleva consecuencias y cada consecuencia tiene un fin, muchas veces bueno, y muchas otras veces malo.
Ella, ella solo fue ingenua, esperando un amor, un amor joven, un amor que nació de las risas de dos niños que jugaban a esconderse en los rosales, un amor que ahora, sin ella saberlo, la llevaría hasta las más afiladas y oscuras espinas que una rosa puede tener, un amor que la llevo a las alturas y ahora esperaba el momento exacto para dejarla caer…
y si te digo que me moja ?
ResponderEliminarte creo xD
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